Aunque hace meses que no escribo, sigo observando detenidamente mis blogs preferidos. Mi lista de enlaces ha crecido porque algunos blogs ya no existen y han sido sustituidos por otros. O símplemente he añadido algunos nuevos que me han atraído de forma especial.
Me falta tiempo para volcar aquí toda la información que estoy recogiendo y para reflejar, aunque sea mínimamente, la riqueza vital de mis bloggers de cabecera. Algún día me lo propondré y entonces compartiré lo que haya aprendido.
Hay quien no tiene inconveniente en presentarse tal y como es. Y quien en un principio no sabe qué hará con su blog aunque poco a poco la dinámica cotidiana va dando forma al proyecto inicial. A veces se empieza porque otros lo hicieron antes. También la broma vale para iniciar el camino.
Hay quien piensa que sólo va a ser leído por otra persona. Pero en el fondo, cuando alguien sensible sufre un contratiempo, tiende a escribirlo
Y tú, ¿Por qué observas bitácoras ajenas?. Supongo que esta es la pregunta. Y no me resulta muy fácil responder, pero lo intento. Desde hace muchos años, mi trabajo se ha desarrollado en ambientes juveniles. Un día decidí que no sólo iba a trabajar. Quería aprender cosas de la gente joven. Y empecé a estudiar un doctorado. En eso estoy ahora. No sé cómo voy a seguir, pero sí puedo explicar por qué he empezado por aquí. Me preocupa mucho algo que ocurre a diario, pero que puede pasarnos desapercibido: a la gente joven se la relaciona muy a menudo con problemas. Es difícil ser joven y noticia si no es a costa de protagonizar alguna desgracia. A la gente joven se la suele mirar con desconfianza, con reparo, incluso con prevención y miedo. Por ejemplo, cuando se dicen cosas como esta:
Estamos haciendo, todos, una generación de descerebrados a base de fomentar en los medios de comunicación y en el seno de nuestras familias el éxito fácil y sin esfuerzo, la competitividad desmedida, la falta de valores o el predominio de unos en detrimento de otros.En la sociedad de hoy en día ser sincero, trabajador, solidario, coherente, es sinónimo de ser panoli o algo así. Los jóvenes ven esto y lo aprenden.[...]Con semejante estado de cosas los chavales, al llegar a la adolescencia, un período complicado de por sí, terminan convirtiéndose en una verdadera bomba de relojería.Además, con la dichosa LOGSE, críos de 11 y 12 años son obligados a acudir al instituto y, lo que antes ocurría a los 14 años: flirteo con drogas, las primeras salidas…comienza ahora dos o tres años antes. Gran idea de esta ley que nadie se ha atrevido a retirar a pesar de que no ha dado más que disgustos y un nivel académico de nuestros alumnos lamentable.Por si fuera poco, algunos centros, conociendo que en su interior hay verdaderos trapicheos, tráfico de estupefacientes, peleas, abuso de alumnos hacia otros alumnos o hacia los propios profesores, no saben o no quieren atajar el problema.No es de extrañar, pues, que con todo lo que les cuento, haya innumerables casos de adolescentes con problemas de adaptación, conductas agresivas, falta de conciencia y un largo etcétera.
Nos fijamos en los jóvenes cuando causan problemas, y de tanto hacerlo así, casi identificamos joven con problema.
El mundo adulto ha llegado tarde a la extensión de las tecnologías. Contempla con cierta impotencia la aparente complejidad de artilugios cada vez más sofisticados e "inteligentes". El mundo adulto tiene dificultades para comprender el fenómeno de las Tecnologías de la Información y la Comunciación en todas sus dimensiones. Y se alarma al comprobar con qué destreza las manejan las personas jóvenes. ¿Qué nuevos problemas pueden crear los jóvenes con estos aparatos? De momento, nos enteramos por los medios de comunicación de lo terrible que es internet y de lo que hacen algunos jóvenes con esta red. Si los jóvenes nos causaban problemas sin ordenadores ni móviles, qué no podrán hacer ahoracon ellos. Yo creo que los tópicos no ayudan a conocer la esencia de las cosas, sino que la ocultan. Por eso esta bitácora se llama sintopicos. Quiero saber cómo viven estas cosas los jóvenes. Cómo se desenvuelven en Internet, de qué forma utilizan la red y cuáles son las motivaciones que les llevan a ella. Me he fijado en unos cuantos blogs, los que figuran en la sección de enlaces, y me limito a observar y a anotar. Cuando haya aprendido más cosas podré sacar alguna conclusión.
Hace unos meses empecé a observar sistemáticamente varias bitácoras de personas jóvenes. La experiencia formaba parte de un trabajo de investigación dentro de un doctorado de la UOC (Universitat Oberta de Catalunya). Lo que empezó siendo una obligación, pasó a ser una costumbre cotidiana y hoy ya es casi una pasión. Por exigencias del guión he tenido que limitar mis observaciones a unas pocas bitácoras. Y ahora, cuando el material recogido empieza a acumularse y no sé muy bien cómo trabajarlo y aprovecharlo, he pensado que la mejor forma de reflexionar sobre los blogs es a través de un blog. Y esta es la consecuencia de todo el proceso. Si no me vencen los imprevistos técnicos, este será un espacio donde volcaré lo que vaya aprendiendo de cada una de las bitácoras que estoy observando.